- 17:00Aumento de impuestos podría hacer que los precios de las zapatillas aumenten un 12%
- 16:20Geely Emgrand: Un nuevo estándar de refinamiento automotriz llega a Marruecos
- 15:50China impone aranceles del 34% a las importaciones de EE. UU. en medio de crecientes tensiones comerciales
- 15:20Marruecos como modelo para iniciativas de reforma internacional
- 14:50Lo que no puedes llevar en tu coche en España: una guía de objetos prohibidos
- 14:20Plan ambicioso de expansión aeroportuaria de Marruecos busca 80 millones de pasajeros para 2030
- 13:30Fortaleciendo lazos: Marruecos felicita a Senegal en el aniversario de independencia
- 12:50España retira ciertos billetes de 50 € debido a preocupaciones sobre falsificación
- 12:30El escudo de 14.1 mil millones de euros de España contra los aranceles de Trump
Síguenos en Facebook
La violencia en aumento en Sudán: Más de 127 muertos en los últimos ataques
El conflicto en Sudán sigue intensificándose, con más de 127 personas, en su mayoría civiles, asesinadas en la última oleada de violencia entre el Ejército Sudanés (SAF) y las fuerzas paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF). Los combates, que se han intensificado durante la última semana, se han caracterizado por bombardeos aéreos, ataques con artillería y el uso de bombas de barril en zonas densamente pobladas, particularmente en Darfur del Norte y Jartum.
El lunes y martes, los ataques aéreos del Ejército Sudanés apuntaron a áreas controladas por las RSF, mientras que las RSF respondieron con disparos de artillería dirigidos a los territorios bajo control militar. La violencia devastadora ha profundizado la crisis humanitaria, desplazando a millones de personas y dejando a comunidades enteras en ruinas.
En Kabkabiya, Darfur del Norte, el Ejército Sudanés lanzó más de ocho bombas de barril sobre un mercado, matando al menos a 100 personas e hiriendo a cientos más. Las imágenes compartidas por grupos de derechos humanos, como "Emergency Lawyers", mostraron escenas caóticas de cuerpos sangrientos, edificios en llamas y civiles atrapados bajo los escombros. Mientras que el Ejército Sudanés sostiene que sus objetivos eran posiciones militares de las RSF, los activistas han insistido en que la mayoría de los muertos eran civiles inocentes. El daño es tan severo que muchos de los cuerpos han sido quemados más allá del reconocimiento, lo que hace casi imposible su identificación.
En Omdurman, un distrito en el estado de Jartum, la artillería de las RSF alcanzó un autobús civil, matando al menos a 20 personas, incluidas 14 de sus pasajeros. Las autoridades locales informaron de 65 muertes, pero la magnitud total del daño sigue siendo incierta. Los videos del lugar mostraron cuerpos desmembrados y vehículos destruidos, mientras la región se sumía aún más en el caos.
Las Naciones Unidas estiman que más de 30 millones de personas en Sudán necesitan ayuda humanitaria, con aproximadamente 12 millones desplazadas desde que comenzaron los combates. La violencia en curso es solo el último capítulo en la larga historia de conflictos de Sudán. Desde su independencia en 1956, el país ha luchado por alcanzar la paz, especialmente en la región de Darfur, donde un brutal conflicto ha estado en marcha durante más de dos décadas.
El conflicto en Darfur comenzó en 2003, impulsado por demandas de autodeterminación del gobierno central. Se escaló hasta convertirse en un genocidio, y aunque la intervención internacional ofreció cierto alivio temporal, Sudán nunca se ha recuperado por completo. En 2023, los combates se reanudaron entre el Ejército Sudanés y las RSF, que ya habían ganado una considerable influencia. Los dos bandos, que antes eran aliados, se volvieron el uno contra el otro después del golpe de Estado de 2021, en el que tanto el general Abdel Fattah al-Burhan del SAF como el líder de las RSF, Mohamed Hamdan Dagalo, luchaban por el control del país.
Desde abril de 2023, la lucha por el control de las regiones estratégicas de Sudán, incluidas Jartum y Darfur, ha dejado miles de muertos y millones de desplazados. Las RSF han tomado el control de varias ciudades clave en Darfur, y su reputación por la brutalidad ha crecido. El grupo es conocido por cometer atrocidades, incluidos asesinatos masivos, violencia sexual y desplazamientos forzados. A medida que continúan los combates, la entrega de alimentos y ayuda humanitaria ha sido obstruida, exacerbando aún más el sufrimiento de aquellos atrapados en el conflicto.
La situación humanitaria es grave. Más de 8,8 millones de personas han sido desplazadas, y más de 24,8 millones de personas requieren asistencia urgente, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU. El Programa Mundial de Alimentos informa que Darfur está experimentando una grave escasez de alimentos, agua y suministros médicos, con 1,7 millones de personas enfrentando niveles de hambre de emergencia.
A pesar de la urgencia de la crisis, la atención internacional ha sido limitada. Los analistas señalan que el creciente enfoque en otros conflictos globales, como en Gaza y Ucrania, ha contribuido a la falta de intervención significativa en Sudán. El riesgo de un genocidio se cierne una vez más, pero parece haber poca voluntad política para una acción internacional significativa.
A medida que la violencia se intensifica y la comunidad internacional sigue siendo mayormente indiferente, crecen las preocupaciones de que Sudán podría convertirse en un estado fallido. Los expertos advierten que sin una respuesta robusta ante la crisis, el país podría sumergirse en condiciones similares a las de un genocidio. El pueblo de Sudán sigue sufriendo, sin un camino claro hacia la paz o la estabilidad.
Comentarios (0)