Netanyahu afirma que Estados Unidos e Israel están listos para nuevas acciones contra Irán
Las tensiones en el Golfo han aumentado tras una serie de ataques con misiles y drones atribuidos a Irán, que alcanzaron zonas vinculadas a Kuwait y Bahréin. En este contexto, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu advirtió que Israel y Estados Unidos mantienen la disposición de responder con operaciones militares adicionales si la situación continúa deteriorándose, en un escenario marcado por un alto el fuego informal aún en vigor entre Washington y Teherán.
Netanyahu acusó a Irán de adoptar una estrategia de provocación constante y de utilizar acciones militares como herramienta de presión regional. Señaló que las recientes operaciones reflejan una lógica de escalada calculada y sostuvo que la coordinación con Estados Unidos se mantiene activa a nivel político y militar. También afirmó que el régimen iraní enfrenta tensiones internas profundas, que podrían derivar en cambios estructurales imprevisibles.
Las operaciones militares ya han producido impactos directos en varios países del Golfo. Las fuerzas estadounidenses y aliadas interceptaron varios misiles dirigidos contra Kuwait y Bahréin, mientras que Irán reivindicó ataques contra objetivos vinculados a instalaciones militares estadounidenses, incluida la zona asociada a la Quinta Flota en Bahréin. Las autoridades kuwaitíes confirmaron un fallecido, varios heridos y la interrupción temporal de operaciones en el aeropuerto internacional tras los impactos. En respuesta, fuerzas estadounidenses ejecutaron una operación contra una instalación militar en la isla de Qeshm, situada en el estrecho de Ormuz.
La crisis militar se desarrolla junto a un deterioro paralelo del canal diplomático. Irán suspendió las negociaciones indirectas con Estados Unidos, alegando que las condiciones regionales habían cambiado de forma incompatible con cualquier avance en el diálogo. Desde Washington, las reacciones fueron divergentes, con declaraciones que restaron importancia a la suspensión mientras se insistía en que el contacto diplomático sigue en marcha. Paralelamente, altos responsables estadounidenses señalaron que aún existe margen para un acuerdo, aunque sin garantías de aprobación política.