Las ventas de Toyota caen mientras el conflicto con Irán presiona las cadenas de suministro automotrices japonesas
Toyota Motor registró una caída del 2,3% en sus ventas mundiales durante febrero, cifras publicadas el lunes mientras los fabricantes de automóviles japoneses enfrentan perturbaciones crecientes en sus cadenas de suministro provocadas por el conflicto en Oriente Medio, que entra en su quinta semana. Las ventas globales, incluidas las filiales Daihatsu Motor y Hino Motors, descendieron a 806.905 unidades, afectadas por la intensa competencia de los vehículos eléctricos en China y la debilidad de la demanda interna.
Los datos de febrero aún no reflejan el impacto del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, que estalló el último día del mes. No obstante, la guerra ya está transformando el funcionamiento de la industria automotriz japonesa, y una nueva escalada registrada el fin de semana amenaza con agravar la situación.
El sábado, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán lanzó ataques coordinados con misiles y drones contra dos de los mayores productores de aluminio del mundo: Emirates Global Aluminium en Abu Dabi y Aluminium Bahrain, según la BBC. EGA informó que su instalación de Al Taweelah sufrió daños considerables y que varios empleados resultaron heridos. Aluminium Bahrain reportó dos trabajadores heridos en un ataque separado.
Los ataques agravaron una situación de suministro ya de por sí precaria. Aluminium Bahrain había declarado fuerza mayor en sus envíos a principios de marzo, mientras que la fundidora catarí Qatalum había comenzado a detener su producción. Los compradores japoneses de aluminio acordaron pagar primas de entre 350 y 353 dólares por tonelada métrica para las entregas del segundo trimestre, las más altas en 11 años y aproximadamente un 80% por encima del trimestre anterior, según Reuters.
Los fabricantes de automóviles japoneses obtienen cerca del 70% de su aluminio procesado y nafta de Oriente Medio, según Automotive Manufacturing Solutions. Toyota y Nissan Motor anunciaron recortes de producción para marzo, mientras que Honda Motor prevé compensar la caída de exportaciones aumentando su producción local en las Américas, Japón y Tailandia, de acuerdo con NHK.
La Asociación Japonesa de Fabricantes de Automóviles señaló que el conflicto está afectando las entregas, y precisó que los fabricantes nacionales exportaron alrededor de 800.000 vehículos hacia Oriente Medio en 2025, por un valor aproximado de 2,5 billones de yenes, equivalentes a 15.600 millones de dólares. Redirigir los envíos por el cabo de Buena Esperanza ante el bloqueo del estrecho de Ormuz casi duplicaría los plazos de entrega, llevándolos a unos 100 días, según la organización.
En China, las ventas de Toyota cayeron un 13,9%, mientras los fabricantes locales de vehículos eléctricos continúan ganando cuota de mercado, y la producción en el país bajó un 11,5%, en parte por el calendario del Año Nuevo Lunar. Las ventas globales de Honda retrocedieron un 6,6% hasta 249.414 unidades, con una caída del 15,2% en China, mientras que Nissan registró un descenso del 7,4% y una pronunciada baja del 19,4% en ese mercado.
Ante el endurecimiento del suministro, algunos proveedores japoneses de componentes automotrices han iniciado negociaciones con la rusa Rusal para adquirir aleaciones de aluminio, una medida que muchos habían evitado desde la invasión de Ucrania por parte de Moscú, según informó The Business Times. Un operador comercial indicó que, aunque comprar a Rusia no es la opción preferida, puede que no haya alternativa. El presidente ejecutivo de Toyota, Koji Sato, reconoció que los fabricantes japoneses están reevaluando sus cadenas de suministro ante su dependencia del aluminio proveniente del Golfo.