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Ucrania ataca instalaciones petroleras rusas en una ofensiva navideña
Ucrania lanzó una serie de ataques de largo alcance el día de Navidad contra varias instalaciones energéticas en territorio ruso. Según confirmó el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania, los ataques alcanzaron la refinería de petróleo de Novoshakhtinsk, en la región de Rostov, utilizando misiles británicos Storm Shadow, marcando uno de los golpes transfronterizos más importantes de los últimos meses.
Objetivo estratégico en el sur de Rusia
La refinería de Novoshakhtinsk, uno de los mayores proveedores de petróleo del sur de Rusia con una capacidad de almacenamiento superior a 210.000 metros cúbicos, sufrió daños considerables. La instalación es una fuente clave de combustible para las operaciones militares rusas, incluido el suministro de diésel y queroseno de aviación. Imágenes en video compartidas en línea mostraron explosiones y grandes incendios en partes del complejo, aunque las autoridades rusas aún no han confirmado el alcance de las pérdidas.
Simultáneamente, el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) realizó ataques con drones contra el puerto de Temryuk, en el Krai de Krasnodar, que provocaron incendios en dos grandes tanques de almacenamiento de petróleo, cubriendo un área de unos 2.000 metros cuadrados. Otros ataques fueron registrados en la planta de procesamiento de gas de Orenburg, una de las mayores del mundo, obligando a detener temporalmente su producción tras el daño de una tubería clave.
Guerra energética en escalada
La ofensiva navideña subraya el creciente enfoque de Ucrania en paralizar la infraestructura petrolera rusa, una campaña que se ha intensificado a lo largo de 2025 y que ya ha afectado a más de la mitad de las principales refinerías del país. La estrategia de Kiev busca debilitar la capacidad de Moscú para mantener sus operaciones militares, interrumpiendo el suministro de combustible esencial para la logística y el combate.
Los ataques ocurrieron mientras Rusia renovaba los bombardeos aéreos sobre ciudades ucranianas, que causaron al menos cuatro muertos y dañaron infraestructuras energéticas durante las celebraciones navideñas. El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, acusó a Moscú de intensificar deliberadamente su ofensiva durante los periodos festivos, señalando que los ataques evidencian el intento de Rusia de minar la moral y la resistencia nacional.
El uso continuo de armamento occidental de largo alcance y de drones desarrollados en Ucrania pone de manifiesto la creciente capacidad de Kiev para alcanzar objetivos estratégicos lejos de las líneas del frente, en una guerra energética cada vez más intensa entre ambos países.