Marruecos y España refuerzan su cooperación naval con ejercicios conjuntos en el estrecho de Gibraltar
La Marina Real de Marruecos y la Armada española llevaron a cabo ejercicios militares coordinados en las estratégicas aguas del estrecho de Gibraltar y del mar de Alborán, en el marco de la operación SeaGuardian de la OTAN. Los ejercicios conjuntos tuvieron como objetivo reforzar la seguridad marítima y mejorar la capacidad de ambos países para afrontar amenazas regionales, como el terrorismo y el tráfico ilícito.
Según EuropaSur, los entrenamientos contaron con la participación de la fragata marroquí Tariq Ibn Ziyad y la fragata española Reina Sofía, que realizaron una serie de maniobras tácticas y operaciones simultáneas de inspección de buques destinadas a evaluar la coordinación y la preparación operativa. Estas actividades reflejan la creciente alineación defensiva entre Marruecos y España, que han intensificado la comunicación y el intercambio de información militar en los últimos años.
La Reina Sofía atracó a principios de esta semana en el puerto de Tánger durante una visita oficial a la que asistieron Omar Moro, presidente de la región de Tánger-Tetuán-Alhucemas, así como altos cargos navales y diplomáticos marroquíes y españoles. La escala reafirmó la importancia de la cooperación bilateral en el Mediterráneo.
La Tariq Ibn Ziyad, uno de los buques más avanzados de la Marina Real marroquí, cuenta con sistemas de combate de última generación y equipos de alto rendimiento para la vigilancia, la defensa aérea y las operaciones antisubmarinas. Su papel es fundamental en la protección de los corredores marítimos estratégicos que conectan el Atlántico con el Mediterráneo. Por su parte, la Reina Sofía, una de las fragatas más antiguas en servicio de España, posee una amplia experiencia en misiones de la OTAN y la Unión Europea, aportando una valiosa pericia operativa a los ejercicios.
Estos ejercicios conjuntos subrayan la sólida asociación entre Marruecos y España, que se extiende más allá del ámbito de la defensa hacia sectores como el comercio, la cooperación energética y la gestión migratoria. La continua ampliación de esta colaboración refuerza la posición estratégica de ambos países como actores clave en el Mediterráneo occidental.