Marruecos impulsa la agricultura inteligente en el presupuesto 2026
Marruecos se prepara para aprobar su proyecto de ley de finanzas de 2026 con la seguridad hídrica y la reforma estructural en el centro del debate público, mientras la sequía prolongada continúa afectando al sector agrícola. El Gobierno analiza si el nuevo presupuesto debe ir más allá de las infraestructuras tradicionales de riego y priorizar la agricultura inteligente y las tecnologías de precisión para reducir el consumo de agua y estabilizar la producción alimentaria.
La decisión marcará si la agricultura digital se consolida como eje estratégico nacional o si permanece limitada a proyectos piloto y explotaciones de mayor escala.
Presión presupuestaria ante la escasez de agua
Las directrices del presupuesto 2026 destacan la disciplina fiscal, el crecimiento económico y la cohesión social, junto con una mayor protección de los recursos hídricos. En la práctica, el gasto agrícola deberá cumplir un doble objetivo: sostener los ingresos de los agricultores y acelerar la transición hacia modelos productivos más eficientes en el uso del agua.
La gestión hídrica se presenta como un pilar del desarrollo a largo plazo, vinculada a la seguridad alimentaria, el empleo rural y la adaptación al cambio climático. El debate político evoluciona desde la inversión en presas, trasvases y plantas de desalinización hacia una cuestión más precisa: cómo utilizar el agua disponible con la máxima eficiencia en el campo.
Los años consecutivos de lluvias por debajo del promedio han puesto de relieve la vulnerabilidad estructural del sistema agrícola marroquí y han impulsado la búsqueda de soluciones tecnológicas.
Avance de la agricultura digital
En paralelo, una transformación tecnológica gana terreno en distintas regiones del país. Grandes explotaciones, cooperativas y nuevas empresas tecnológicas están adoptando herramientas digitales para optimizar el rendimiento bajo condiciones climáticas adversas.
Plataformas basadas en inteligencia artificial analizan datos históricos de clima, suelos y comportamiento de cultivos para prever rendimientos y recomendar fechas óptimas de siembra. Los sistemas de agricultura de precisión, apoyados en sensores de humedad, imágenes satelitales y equipos de riego automatizados, permiten aplicar agua únicamente cuando y donde es necesario.
Estas soluciones, que antes estaban asociadas a explotaciones de alto valor, comienzan a extenderse a fincas medianas gracias a programas piloto y asistencia técnica especializada.
De la infraestructura al riego inteligente
Especialistas en economía agrícola sostienen que ampliar presas y sistemas de suministro no garantiza por sí solo una mayor resiliencia. Proponen reorientar subsidios y líneas de crédito hacia tecnologías como controladores de riego inteligente, sensores de bajo costo y plataformas digitales de asesoramiento agronómico.
El argumento es preventivo. Invertir en riego inteligente puede reducir pérdidas, disminuir costos de insumos y minimizar el impacto de fenómenos climáticos extremos. Este enfoque podría aliviar la presión sobre las finanzas públicas al reducir la necesidad de ayudas de emergencia durante los períodos de sequía.
Compromisos oficiales y metas concretas
El ministro de Agricultura, Mohamed Sadiki, informó al Parlamento que Marruecos prevé ampliar la superficie equipada con tecnologías de riego eficiente hasta un millón de hectáreas en 2030, dentro de la estrategia Generation Green 2020-2030. A finales de 2023, alrededor de 824.000 hectáreas ya contaban con sistemas de riego localizado, con el objetivo de duplicar la eficiencia en el uso del agua.
El Banco Mundial, a través de su Proyecto de Modernización de Riego a Gran Escala, indicó que más de 9.000 agricultores en el perímetro de El Haouz utilizaban tecnologías de riego modernizadas en unas 20.700 hectáreas a diciembre de 2022, con metas más amplias previstas para 2027.
Investigaciones académicas también respaldan esta transición. Un estudio publicado en 2025 en Frontiers in Sustainable Food Systems describe la plataforma AgriLink, implementada en un huerto experimental de naranjos en Safi, donde sensores LoRaWAN monitorean en tiempo real la humedad del suelo y las condiciones ambientales para optimizar el riego.
Estos datos muestran que la agricultura inteligente en Marruecos avanza respaldada por objetivos medibles y proyectos concretos.
Desafíos de financiación y equidad
El Ministerio de Agricultura ha creado un centro de agricultura digital y sistemas reforzados de monitoreo de sequías para integrar datos climáticos e imágenes satelitales en herramientas de apoyo a la toma de decisiones. No obstante, garantizar financiación estable a medio plazo será clave para consolidar esta infraestructura tecnológica.
También persiste el riesgo de una brecha digital. Las grandes explotaciones suelen adoptar primero las innovaciones debido a su mayor acceso a crédito y conocimiento técnico. Los pequeños agricultores pueden enfrentar mayores dificultades para asumir costos iniciales y capacitación.
Medidas específicas como aplicaciones móviles subvencionadas, dispositivos de monitoreo asequibles y asesoramiento técnico adaptado podrían facilitar una adopción más inclusiva.
Un momento decisivo para la política agrícola
El presupuesto 2026 representa un punto de inflexión. Integrar la agricultura inteligente en la arquitectura fiscal nacional podría transformar la respuesta de Marruecos frente a la escasez de agua, desplazando el enfoque desde la captación de recursos hacia la optimización basada en datos.
Si se consolidan inversiones sostenidas en riego inteligente y agricultura digital, el país podría fortalecer su resiliencia climática y su seguridad alimentaria en los próximos años.
-
21:30
-
20:30
-
18:00
-
17:30
-
16:30
-
15:20
-
15:00
-
14:40
-
14:20
-
14:00
-
13:20
-
13:00
-
12:40
-
12:20
-
12:05
-
11:45
-
11:30
-
11:15
-
11:00
-
10:45
-
10:30
-
10:15
-
10:00
-
09:40
-
09:25
-
09:10
-
08:35