Las antiguas vasijas funerarias de Laos revelan rituales colectivos centenarios
Investigadores que trabajan en el norte de Laos encontraron restos humanos de al menos 37 personas dentro de una enorme jarra de piedra, un hallazgo que confirma por primera vez que las célebres vasijas de la Llanura de las Jarras fueron utilizadas como espacios funerarios colectivos durante siglos. El estudio apareció el 18 de mayo en la revista Antiquity y aporta nuevas respuestas sobre uno de los enigmas arqueológicos más conocidos del sudeste asiático.
El descubrimiento se produjo en el Sitio 75 de la provincia de Xieng Khouang, cerca de la ciudad de Phonsavan. La región alberga miles de recipientes megalíticos dispersos en zonas montañosas. Algunos alcanzan varias toneladas de peso. Desde las investigaciones realizadas en los años treinta por la arqueóloga francesa Madeleine Colani, especialistas habían relacionado las jarras con ceremonias mortuorias, aunque hasta ahora faltaban pruebas físicas directas.
La jarra estudiada, conocida como Jarra 1, supera los dos metros de diámetro. Los arqueólogos recuperaron cráneos y huesos de 19 individuos, además de dientes pertenecientes a al menos 37 personas. Entre los restos había adultos y un niño de aproximadamente 18 meses. Las pruebas de radiocarbono realizadas sobre huesos y dientes indican que los depósitos funerarios ocurrieron durante unos 270 años, entre finales del siglo IX y mediados del siglo XII.
El estado de los huesos permitió a los investigadores concluir que los cuerpos habían sido enterrados previamente en otro lugar antes de ser trasladados a la gran jarra. El equipo encabezado por Louise Skopal considera que los cadáveres pudieron colocarse primero en recipientes más pequeños cercanos hasta que la descomposición eliminara los tejidos blandos. Después, los huesos eran reunidos en la vasija principal. La repetición de este proceso durante generaciones apunta a prácticas vinculadas al culto a los antepasados y a grupos familiares amplios.
Los expertos creen que miles de recipientes similares repartidos por el norte de Laos pudieron formar parte de una extensa red funeraria antigua. Algunas jarras también contenían cenizas y fragmentos óseos calcinados relacionados con cremaciones posteriores asociadas al budismo, lo que sugiere que los sitios continuaron utilizándose tras la expansión de esa religión en la región. Actualmente se realizan análisis genéticos para determinar posibles vínculos familiares entre los individuos hallados.
-
16:26
-
16:06
-
15:35
-
14:49
-
14:38
-
14:13
-
14:07
-
14:03
-
13:57
-
13:50
-
13:27
-
13:21
-
12:27
-
11:31
-
11:08
-
10:49
-
10:01
-
09:55
-
09:51
-
08:29
-
08:26
-
07:51
-
07:47
-
07:44
-
07:41
-
07:38
-
07:35
-
07:29
-
07:23
-
07:18
-
07:17