Irán lanza una ofensiva masiva de drones y misiles contra los países del Golfo
Irán ha desencadenado una campaña coordinada de ataques con misiles y drones contra varios países del Golfo Pérsico, entre ellos Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Bahréin, Qatar, Arabia Saudita, Jordania e Irak, en respuesta a los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel que acabaron con la vida del líder supremo, el ayatolá Ali Jameneí. La ofensiva comenzó el 28 de febrero y entra ya en su cuarto día, con al menos seis ciudadanos extranjeros muertos y decenas de heridos en territorio emiratí, mientras las monarquías del Golfo gastan miles de millones de dólares en sistemas de defensa para proteger ciudades, bases y centros energéticos. Funcionarios y expertos describen esta operación como la mayor acción militar directa de Irán contra sus vecinos en la era reciente, con impactos tanto en instalaciones militares estadounidenses como en infraestructuras civiles como hoteles, aeropuertos y complejos petroleros.
Emiratos Árabes Unidos ha sido el principal objetivo de los lanzamientos. Hasta el 2 de marzo, el Ministerio de Defensa emiratí informó de 186 misiles balísticos disparados contra el país, de los cuales 172 fueron interceptados y 13 cayeron al mar sin alcanzar tierra. Los radares emiratíes detectaron además 812 drones iraníes; las defensas aéreas derribaron 755, mientras que 57 lograron impactar en territorio de los EAU, y ocho misiles de crucero fueron destruidos en vuelo. Las explosiones causaron la muerte de tres trabajadores extranjeros procedentes de Pakistán, Nepal y Bangladés y dejaron 68 heridos en el país. Drones tipo Shahed golpearon las inmediaciones del hotel Fairmont The Palm, en la isla Palm Jumeirah de Dubái, provocando un incendio y dejando cuatro heridos, mientras restos de intercepciones dañaron el Burj Al Arab y cayeron en zonas residenciales cercanas al aeropuerto internacional Zayed de Abu Dabi. Arabia Saudita informó de interceptaciones de drones dirigidos contra la base aérea Prince Sultan y el aeropuerto internacional King Khalid, y un incendio se declaró en la refinería de Ras Tanura tras la caída de fragmentos de un dron abatido. En Bahréin, las autoridades señalaron que sus defensas aéreas derribaron 45 misiles y nueve drones, incluidos aparatos lanzados contra el cuartel general de la Quinta Flota estadounidense.
La violencia también se ha trasladado al mar. Frente a la costa de Omán, el petrolero MKD VYOM fue atacado por una embarcación de superficie no tripulada a unas 52 millas náuticas del litoral, en uno de los primeros usos confirmados de un dron naval en este conflicto. La explosión en la sala de máquinas causó la muerte de un marinero indio y obligó a evacuar a los otros 20 tripulantes del buque dañado. Autoridades regionales advierten de que este tipo de ataques aumenta el riesgo para las rutas marítimas por las que se transporta una parte clave del petróleo y el gas que abastecen a los mercados internacionales.
El volumen y la intensidad de los lanzamientos han puesto de relieve una marcada asimetría de costes entre los ataques iraníes y las defensas del Golfo. Según estimaciones del Center for Strategic and International Studies, cada dron Shahed‑136 cuesta entre 20.000 y 50.000 dólares, mientras que los interceptores PAC‑3 MSE empleados contra misiles balísticos tienen un precio de entre 3 y 5 millones de dólares por unidad, de acuerdo con la Missile Defense Advocacy Alliance. Datos recopilados por la agencia Anadolu indican que el gasto total de Irán en misiles y drones en esta campaña oscila entre 194 y 391 millones de dólares, frente a un desembolso defensivo de Emiratos Árabes Unidos estimado en 1.310 a 2.610 millones de dólares. En el caso de los drones, cada dólar invertido por Teherán obligaría a Abu Dabi a gastar entre 15 y 35 dólares en intercepción, una brecha que expertos consideran difícil de mantener si los ataques se prolongan. Para Bahréin, los costes de neutralizar misiles y aparatos no tripulados se sitúan entre 337 y 450 millones de dólares, lo que refleja la presión sobre los presupuestos de defensa de los estados más pequeños del Golfo.
El conflicto se ha ampliado más allá de las costas del Golfo y alimenta un clima de máxima tensión regional. El movimiento libanés Hezbolá ha lanzado cohetes contra el norte de Israel desde territorio libanés, lo que ha provocado bombardeos de represalia cerca de Beirut, mientras aviones de combate israelíes y estadounidenses continúan por cuarto día consecutivo sus ataques contra objetivos en Irán. La Fuerza Aérea de Qatar derribó dos bombarderos Su‑24 iraníes que entraron en su espacio aéreo, en un episodio que incrementa el riesgo de enfrentamientos directos entre Irán y los estados del Golfo. El Departamento de Estado de Estados Unidos ha pedido a sus ciudadanos que abandonen cuanto antes varios países de Oriente Medio ante la posibilidad de nuevos ataques. En un comunicado conjunto, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Arabia Saudita, Bahréin, Jordania, Kuwait y Estados Unidos acusaron a Irán de llevar a cabo ataques “indiscriminados e irresponsables” contra territorios soberanos y población civil. El presidente Donald Trump declaró desde la Casa Blanca que la campaña militar podría extenderse “entre cuatro y cinco semanas” y evitó descartar un posible despliegue de tropas terrestres si la situación lo exige.
-
23:00
-
22:45
-
22:30
-
22:15
-
22:00
-
21:45
-
21:30
-
21:15
-
21:00
-
20:45
-
20:30
-
20:15
-
20:00
-
19:45
-
19:27
-
19:12
-
15:26
-
15:08
-
14:44
-
14:30
-
14:08
-
14:06
-
13:50
-
13:17
-
13:00
-
12:50
-
12:45
-
12:30
-
12:20
-
12:12
-
11:50
-
11:20
-
10:50
-
10:20
-
09:50
-
09:20
-
08:50
-
08:20
-
07:50
-
07:20
-
07:00
-
23:40