El oro olímpico impulsa el valor comercial de Jutta Leerdam
En los Juegos Olímpicos de Invierno de Milan-Cortina 2026, la patinadora neerlandesa Jutta Leerdam ganó la medalla de oro en los 1.000 metros femeninos y atrajo la atención más allá de la pista. Durante la celebración, mostró brevemente el top deportivo de Nike que llevaba bajo su traje oficial, dando visibilidad a su patrocinador personal a pesar de que la selección neerlandesa viste equipamiento de Fila.
El gesto puso de relieve la relación cada vez más compleja entre los acuerdos de patrocinio de las federaciones y los contratos individuales que negocian los atletas de élite. En los Juegos Olímpicos, donde cada segundo de retransmisión global tiene un alto valor comercial, este tipo de momentos puede traducirse en importantes beneficios financieros.
Especialistas en marketing señalan que el perfil de Leerdam la sitúa entre las figuras más atractivas comercialmente en los deportes de invierno. Frédérique de Laat, fundadora de la agencia de marketing deportivo femenino Branthlete, estima que su acuerdo con Nike podría superar el millón de euros, teniendo en cuenta su éxito deportivo y su presencia mediática.
Su alcance digital refuerza ese atractivo. Tras su triunfo olímpico, Leerdam suma más de 6 millones de seguidores en Instagram y 2,7 millones en TikTok. Plataformas especializadas en análisis de influencers indican que una sola publicación patrocinada puede generar ingresos de decenas de miles de euros en campañas premium. En escenarios de alto nivel, la remuneración por publicación se sitúa entre 75.000 y 100.000 euros, según la marca y el alcance de la campaña.
Para las empresas que buscan posicionarse en la intersección entre deporte, estilo de vida y cultura juvenil, Leerdam representa una combinación de credibilidad olímpica y fuerte presencia digital. Esta mezcla potencia la visibilidad de marca más allá de la duración de los Juegos y refuerza estrategias de compromiso a largo plazo.
Su caso refleja una transformación más amplia en el deporte de élite, donde rendimiento, marca personal e influencia digital convergen cada vez más. El éxito olímpico ya no se mide solo en medallas y récords, sino también en el valor comercial de los derechos de imagen y en la capacidad de movilizar audiencias globales en distintas plataformas.
En Milan-Cortina 2026, una fracción de segundo sobre el hielo no solo aseguró una medalla de oro, sino que abrió la puerta a un crecimiento comercial significativo en una era marcada por la competencia en patrocinio y el alcance digital.

-
08:50
-
08:20
-
07:50
-
07:20
-
07:00
-
23:50
-
23:40
-
23:30
-
23:00
-
22:30
-
22:00
-
21:57
-
21:30
-
21:00
-
20:30
-
20:00
-
19:30
-
19:00
-
18:00
-
17:30
-
17:00
-
16:50
-
16:30
-
16:20
-
16:00
-
15:50
-
15:30
-
15:20
-
15:10
-
15:00
-
14:50
-
14:30
-
14:20
-
14:00
-
13:50
-
13:30
-
13:24
-
13:20
-
13:00
-
12:50
-
12:30
-
12:20
-
12:20
-
12:00
-
11:40
-
10:50
-
10:20
-
09:50